28 marzo, 2016

Sophia James - La dama hechicera



Madeleine Randwick era su rehén y una manera de conseguir lo que quisiera del hermano de ella. Como parte importante de las peligrosas y complicadas políticas fronterizas. Alexander de Ullyot, señor de Ashblane, no iba a tener reparos en usar a la joven para su propio beneficio. Además, debía acabar con ella igual que quería acabar con su hermano. Pero no podía hacerlo... Quizá fuera su melena de fuego la culpable o el suave tono de su voz que lo tenía hechizado. Sabía que esa mujer iba a ser un peligro, pero le intrigaba su testarudez y el empeño con que buscaba independencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario